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Tarta de queso corazón para San Valentín

San Valentín está a la vuelta de la esquina y si quieres sorprender a tu pareja no dejes de navegar por internet para inspirarte con mil y una ideas.

Yo, que soy más dulce que una golosina, me he decantado por uno de mis postres favoritos: la tarta de queso fría en versión corazón.  ¿No os parece una monada?

No creo que tengáis problemas a la hora de encontrar los moldes, pero si no, siempre tenéis Amazon que te los lleva a casa de un día para otro.  Más cómodo ¡imposible!

Esta tarta es bien fácil de hacer, la única recomendación es que la hagáis el día anterior para que cuaje, el resto: coser y cantar.


Trituramos las galletas y añadimos la mantequilla derretida y mezclamos bien.

Colocamos esta masa en la base del molde intentando que quede lo más lisa y compacta posible.

Dejamos enfriar en la nevera una hora aproximadamente.

 

Ponemos un cazo a fuego medio e incorporamos el queso, la nata y la leche.  Removemos hasta que quede todo uniforme.

Añadimos la cuajada y el azúcar y mezclamos bien hasta que no queden grumos.

Dejamos enfriar la mezcla unos minutos y a continuación la vertemos en los moldes que teníamos reservados.

Dejamos enfriar en la nevera hasta que la tarta esté firme.  Lo ideal es dejarlo durante toda la noche.

Ponemos en remojo las hojas de gelatina para hidratarlas.

Calentamos la mermelada en un cazo, añadimos un chorrito de agua y removemos.  Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos al cazo.  Mezclamos con unas varillas hasta que quede todo bien integrado.

Colamos la mezcla y dejamos enfriar unos minutos.

Vertemos la mermelada sobre la tarta y dejamos enfriar un par de horas.

Una vez fría, desmoldamos y servimos.

 

Ingredientes

  • 200 g galletas tipo Digestive
  • 80 g de mantequilla derretida
  • 500 ml de nata para montar
  • 300 g de queso de untar
  • 1 vaso de leche
  • 1 sobre de cuajada
  • 1 bote de mermelada de frutos rojos
  • 6 hojas de gelatina

 

Preparación

  • Triturar las galletas y añadimos la mantequilla derretida y mezclar bien.
  • Colocar esta masa en la base del molde intentando que quede lo más lisa y compacta posible.
  • Dejar enfriar en la nevera una hora aproximadamente.
  • Poner un cazo a fuego medio e incorporamos el queso, la nata y la leche.  Removemos hasta que quede todo uniforme.
  • Añadir la cuajada y el azúcar y mezclamos bien hasta que no queden grumos.
  • Dejar enfriar la mezcla unos minutos y a continuación vertir en los moldes que se tienen reservados.
  • Dejar enfriar en la nevera hasta que la tarta esté firme. Lo ideal es dejarlo durante toda la noche.
  • Poner en remojo las hojas de gelatina para hidratarlas.
  • Calentar la mermelada en un cazo, añadir un chorrito de agua y removemos.  Escurrir las hojas de gelatina y las añadimos al cazo.  Mezclar con unas varillas hasta que quede todo bien integrado.
  • Colar la mezcla y dejar enfriar unos minutos.
  • Vertir la mermelada sobre la tarta y dejar enfriar un par de horas.
  • Una vez fría, desmoldar y servir.

 

 

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